Mudarse a Andorra en 2026: inversión mínima, depósitos obligatorios y ventajas fiscales reales

Mar 11, 2026


Qué exige realmente el país a los nuevos residentes e inversores
 

En los últimos años Andorra se ha convertido en uno de los destinos más atractivos de Europa para empresarios, inversores y profesionales internacionales. La combinación de estabilidad política, seguridad jurídica, baja fiscalidad y calidad de vida ha situado al país en el radar de miles de personas que buscan trasladar su residencia fuera de los grandes centros fiscales europeos.

Sin embargo, instalarse en Andorra no es simplemente una cuestión administrativa. El país exige que quienes desean residir en su territorio cumplan una serie de condiciones económicas claras. Estas condiciones tienen un objetivo muy concreto: asegurar que los nuevos residentes aportan valor a la economía del país y disponen de recursos suficientes para mantenerse sin generar presión sobre el sistema.

Actualmente existen dos grandes vías para residir legalmente en Andorra: la residencia activa y la residencia pasiva. Cada una responde a perfiles distintos y exige niveles de inversión y capital diferentes.

Comprender estas diferencias es fundamental antes de plantear cualquier proyecto de traslado o inversión

Residencia pasiva en Andorra: capital mínimo y requisitos


La residencia pasiva está pensada para personas que desean vivir en Andorra sin ejercer una actividad laboral directa dentro del país. Es la opción habitual para empresarios internacionales, inversores, jubilados con patrimonio o profesionales que trabajan de forma remota.


Para obtener esta autorización es necesario cumplir tres requisitos económicos principales.


El primero es demostrar que se dispone de ingresos anuales superiores al 300% del salario mínimo andorrano. En la práctica, esto significa acreditar aproximadamente más de 40.000 euros anuales de ingresos para el solicitante principal, incrementándose este importe por cada miembro adicional de la familia.


El segundo requisito es realizar un depósito obligatorio ante la Autoridad Financiera Andorrana (AFA). Este depósito tiene carácter de garantía económica y se mantiene bloqueado mientras el residente conserve su estatus.


El importe del depósito es actualmente:

50.000 euros para el solicitante principal
12.000 euros adicionales por cada persona dependiente
 
Este dinero no es un impuesto ni un gasto perdido. Se trata de una garantía reembolsable que el residente puede recuperar si decide abandonar su residencia en Andorra.


El tercer requisito es realizar una inversión mínima en el país de 1.000.000 euros.

Esta inversión puede materializarse en diferentes formas:

adquisición de bienes inmuebles
inversión en participaciones de empresas andorranas
instrumentos financieros emitidos en el país
 
En la práctica, la mayoría de residentes pasivos optan por invertir en el mercado inmobiliario, ya que la compra de vivienda permite cumplir simultáneamente el requisito de inversión y disponer de una residencia en el país.

Si se suman el depósito obligatorio y la inversión mínima exigida, el capital comprometido para obtener una residencia pasiva suele situarse a partir de 800.000 en activos inmobiliarios mas 200.000 en activos financieros, además del tamaño de la unidad familiar.

 
 Residencia activa en Andorra: trabajar o emprender en el país


La residencia activa está pensada para personas que desean desarrollar una actividad profesional en Andorra.

Esta modalidad incluye dos perfiles principales:

trabajadores por cuenta ajena
empresarios que crean una sociedad en el país
 

En el caso de los empresarios, el solicitante debe poseer al menos el 20% del capital de la empresa que gestiona y ejercer una función efectiva dentro de la misma.

Además, la legislación exige realizar un depósito de garantía de 15.000 euros ante la AFA, considerablemente inferior al exigido en la residencia pasiva.

La empresa deberá estar registrada en Andorra, tener actividad económica real y cumplir con las obligaciones fiscales y laborales del país.

Fiscalidad en Andorra: uno de los grandes atractivos


Uno de los factores que explica el creciente interés internacional por Andorra es su sistema fiscal.

Los principales impuestos del país se sitúan entre los más bajos de Europa.

El impuesto sobre sociedades tiene un máximo del 10%, aunque en algunos casos puede reducirse mediante deducciones y regímenes especiales.

El IRPF también tiene un máximo del 10%, aplicándose tramos inferiores en los niveles de renta más bajos.

El IGI (equivalente al IVA) tiene un tipo general del 4,5%, muy inferior al de la mayoría de países europeos.

Además, Andorra no aplica impuestos sobre patrimonio ni sobre sucesiones en la mayoría de casos.

Esta estructura fiscal convierte al país en un destino especialmente atractivo para empresarios, inversores y profesionales con ingresos internacionales.

Inversión inmobiliaria: la vía más utilizada para establecerse
 

Debido a la obligación de realizar una inversión mínima de 800.000 euros en el caso de la residencia pasiva, el mercado inmobiliario se ha convertido en uno de los principales puntos de entrada para nuevos residentes ademas de 200.000 en activos financieros.

La adquisición de vivienda en Andorra permite cumplir con los requisitos legales de inversión y al mismo tiempo posicionarse en un mercado inmobiliario con fuerte demanda y oferta limitada.

Durante los últimos años, el incremento de población y la llegada constante de nuevos residentes han generado una presión significativa sobre el mercado de vivienda.

Esta realidad ha impulsado un aumento progresivo de precios y ha reforzado el atractivo de la inversión inmobiliaria a medio y largo plazo.

La nueva Ley Ómnibus y el futuro del mercado


La reciente Ley Ómnibus aprobada en Andorra responde precisamente a este crecimiento acelerado.

El objetivo de la normativa es garantizar que el desarrollo económico del país sea sostenible y equilibrado. Para ello se introducen medidas destinadas a controlar la presión urbanística, proteger el territorio y mejorar el acceso a la vivienda.

Estas medidas no buscan frenar la inversión internacional, sino ordenar el crecimiento del país.

Para los inversores esto significa un mercado cada vez más profesionalizado, donde las operaciones inmobiliarias estarán cada vez más vinculadas a proyectos bien estructurados y con planificación urbanística sólida.

Cuánto capital necesita realmente un nuevo residente

Si se analizan todos los requisitos económicos, establecer residencia en Andorra suele implicar disponer de un patrimonio considerable.

En el caso de la residencia pasiva, entre el depósito obligatorio ante la AFA y la inversión mínima exigida por la normativa, el capital comprometido supera los 800.000 euros.

A esta cifra se añaden los costes de adquisición inmobiliaria, que incluyen impuestos de transmisión, gastos notariales y registros.

Por ello, el perfil más habitual de nuevo residente en Andorra corresponde a empresarios, inversores y profesionales con patrimonio consolidado.

Montclar Habitat: acompañamiento en inversión y residencia


En Montclar Habitat asesoramos a clientes internacionales que desean establecer su residencia en Andorra o invertir en el mercado inmobiliario del país.

Nuestro equipo acompaña a los clientes en todo el proceso:

análisis de requisitos legales
búsqueda de oportunidades inmobiliarias
estructuración de la inversión
coordinación con abogados y asesores fiscales
 
El objetivo es que cada operación se realice con plena seguridad jurídica y con una estrategia patrimonial sólida.